lunes, 31 de octubre de 2011

Un día por la mañana, haces lo mismo que un día normal, te levantas, 
te duchas, desayunas, te vistes, te arreglas y te marchas al instituto,
estudias, te pasas alli 6 horas, y lo mejor que te puede pasar durante
esas 6 horas es que lo ves a el. Llegas a casa enciendes el ordenador y
 te pones en tuenti. Miras el chat y ves si está conectado. Como siempre,
esperas a que el te hable, porque asi ves que se acuerda de ti, que quiere 
hablar contigo. Aunque la conversacion sea la misma de todos los días te encanta,
y más aún porque siempre ahi algo nuevo que el te dice, y hace que te des cuenta 
de que esas palabras an echo que lo quieras aún más. Miras su tuenti, una y otra vez,
lees sus comentarios, le cotilleas y no te cansas de ver siempre lo mismo. Y porqué 
no me canso? Porque le quiero. Y todo para qué? Para que día tras día hables con él,
y digáis lo mismo de siempre y que al final hay dias que incluso discutis, o tu coges
y te cabreas por cualquier tonteria, dejais de hablaros durante un rato, porque tu no 
eres capaz de estar demasiado tiempo sin hablar con el, porque necesitas hablar con el. Pero sabes? Esas pequeñas discusiones que de vez en cuando tenemos, me encantan.una discusión que se arreglará a los pocos minutos y que volverá a suceder una y otra vez y que se volverá a arreglar, y así día tras día. Y pensar que no dejo de 
pensar en el ni un puto instante. Alfin y alcavo me doy cuenta de que merece la pena
todo esto, por la simple razón de que lo quiero.